domingo, 6 de septiembre de 2009

El fuego renueva Incesantemente la Naturaleza


Cuando cumplí 25 años puse rumbo a Avalon, la isla de mi más alto sueño donde los héroes caídos en batallas emprendidas en defensa de altas y nobles causas, iban a reponerse de sus heridas...
Allí, Stella Maris, mi Madre me acogió con los brazos abiertos...
Hoy día, cruzado ya ese lago de aguas turbulentas, y tras alguna que otra quemadura de fuegos que ya nada tienen que ver con los que mi vida demanda, me reencuentro con Ella, La Madre, con sus TRES fuerzas y con el fuego abrasador del corazón, que más que consumirme como hizo antaño, me transforma...
Anoche, mientras el "Andante" me llevaba de la mano por las sendas de un anhelado otoño, se descorrió un velo que atesoraba el más preciado de mis anhelos...
Andar un camino nuevo y desconocido para la razón, compartir con mis fraters la luz y la sombra sin miedo, ni juicio... y bendecir el descanso del guerrero con el reconfortante abrazo, con el cariño supremo...
Sí, como díce el poeta: "Anoche mientras dormía, soñé bendita ilusión, que era a Dios a quien tenía dentro de mi corazón"...
Soy real y lo sabes